Dictionnaire Infernal
El libro que puso cara a los demonios. Sus grabados de 1863 son, todavía hoy, la imagen mental que casi todo el mundo tiene de ellos.
- AutorJacques Collin de Plancy (1793-1881)
- Primera ediciónParís, 1818
- Edición ilustradaSexta edición, 1863
- IlustradorLouis Le Breton, 69 grabados
- Giro del autorEscéptico en 1818, católico converso en 1863
Un diccionario de todo lo oculto
Collin de Plancy concibió el Dictionnaire Infernal como una enciclopedia alfabética de todo aquello que la razón ilustrada consideraba superstición: demonios, apariciones, adivinación, vampiros, magos, profecías, milagros dudosos. La primera edición de 1818 es obra de un escéptico volteriano que quería catalogar las creencias populares para desactivarlas mediante la exposición ordenada.
El giro del autor
Entre la primera y la última edición pasó algo poco habitual: el autor se convirtió. Collin de Plancy volvió al catolicismo, y las ediciones posteriores del diccionario fueron perdiendo el tono burlón hasta adoptar el punto de vista de un creyente que informa sobre entidades reales. La sexta edición, la de 1863, ya lleva aprobación eclesiástica. El mismo libro cambió de bando sin cambiar de título.
Los grabados de Le Breton
Esa edición de 1863 incorporó sesenta y nueve grabados de Louis Le Breton, y ahí está la razón de que el libro siga vivo. Le Breton dibujó a los demonios de la Goetia como los describía el texto, literalmente: Amón con cabeza de búho y cola de serpiente, Belcebú como una mosca colosal, Astaroth cabalgando un dragón, Buer como una rueda de patas de león. Nadie los había representado así antes con tanta ambición y precisión. Casi todas las imágenes de demonios que circulan hoy en tatuajes, carátulas de disco y videojuegos descienden de esos sesenta y nueve grabados.
Su método y sus límites
El diccionario mezcla sin jerarquía fuentes teológicas serias, folclore campesino, literatura y rumor. Es exasperante como obra de referencia y valiosísimo como retrato de lo que Europa creía —o le divertía creer— a comienzos del siglo XIX. Collin de Plancy no distingue casi nunca entre lo que documenta y lo que repite, así que conviene leerlo como testimonio de una época, no como fuente sobre las tradiciones que describe.
Por qué importa
Porque la demonología occidental es visual desde 1863 y no antes. La Goetia dio nombres y rangos; el Dictionnaire dio cuerpos. Cuando alguien imagina a un demonio con la forma exacta que un texto del siglo XVII le atribuye, lo que está recordando es un grabado francés del XIX.
Ediciones y fuentes
- Dictionnaire InfernalCollin de Plancy, París, 1818 (1.ª ed.)
- Dictionnaire Infernal6.ª edición ilustrada, Plon, 1863
- Grabados de Louis Le BretonDominio público, digitalizados por Wikimedia Commons
Ficha descriptiva con fines históricos y divulgativos. Describe qué contienen estas obras y qué papel tuvieron; no reproduce sus procedimientos ni los propone como práctica.
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